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– ¡Sí, ahí está! Tengo que pasar.
– No, tú eres demasiado grande. Impasable.
– Dirá usted imposible.
– No, impasable. No hay nada imposible.

 Alicia en el país de las maravillas, Lewis Carroll.

La tortuga, el hipopótamo y el elefante.

Primera obra publicada de Ramón García Domínguez, prolífico escritor de literatura sobre todo de teatro, narrativa breve y literatura infantil y juvenil. Gran estudioso de la obra de Miguel Delibes y amigo personal del autor, colaboró en elaborar las versiones teatrales de alguna de sus novelas.
La literatura infantil y juvenil es la obra más significativa de este autor y agradecemos su dedicación a acercar el teatro a los niños, tal y como se ve en ésta su primera obra publicada en 1976.
La tortuga, el hipopótamo y el elefante está basada en una fábula africana de la tribu Fang que representó en las escuelas que dirigió junto a su mujer en un pequeño país del África Ecuatorial. Nos cuenta su experiencia en el prólogo y nos invita a hacer lo mismo, dándonos pistas y guiándonos a través de la sencillez de sus propuestas y haciéndonos ver que todos podemos participar de distinta manera en las representaciones.
El cómic que abre el libro es en sí mismo una representación y una gran presentación de la propia fábula.
Ramón García, a través de esta obra nos prepara para acercarnos a cualquier obra de teatro. Nos da todas las herramientas: texto, acotaciones, escenarios, música con sus partituras y sobre todo espacio, espacio para hacer nuestra la obra y adaptarla a las circunstancias y características de los que vayan a representarlo para crearla de nuevo. Tanto quiere que nos introduzcamos en la representación que nos pide que investiguemos, no sólo sobre la cultura africana, si no sobre las fábulas y que creemos nuestro propio escenario y vestuario.
Falta el disco con la música preparada para la actuación que un día acompañaba al libro, pero no la echaremos de menos, ya que en este libro tenemos todas las claves para representar esta obra.

 

Los tres cerditos:

¿Quién no conoce este clásico anónimo? ¿Y la primera película de animación de los tres cerditos que hizo Disney? ¿Quién no ha cantado su canción?

“¿Quién teme al lobo feroz,
al lobo, al lobo?
¿Quién teme al lobo feroz?
Tra la la la la-a-a-a-a-a…”

Aquí tenéis el libro que poco después publicó Disney para poder llevar y contar en casa la fábula de los cerditos con las ilustraciones a color.

La tortuga, el hipopótamo y el elefante.

Primera obra publicada de Ramón García Domínguez, prolífico escritor de literatura sobre todo de teatro, narrativa breve y literatura infantil y juvenil. Gran estudioso de la obra de Miguel Delibes y amigo personal del autor, colaboró en elaborar las versiones teatrales de alguna de sus novelas.
La literatura infantil y juvenil es la obra más significativa de este autor y agradecemos su dedicación a acercar el teatro a los niños, tal y como se ve en ésta su primera obra publicada en 1976.
La tortuga, el hipopótamo y el elefante está basada en una fábula africana de la tribu Fang que representó en las escuelas que dirigió junto a su mujer en un pequeño país del África Ecuatorial. Nos cuenta su experiencia en el prólogo y nos invita a hacer lo mismo, dándonos pistas y guiándonos a través de la sencillez de sus propuestas y haciéndonos ver que todos podemos participar de distinta manera en las representaciones.
El cómic que abre el libro es en sí mismo una representación y una gran presentación de la propia fábula.
Ramón García, a través de esta obra nos prepara para acercarnos a cualquier obra de teatro. Nos da todas las herramientas: texto, acotaciones, escenarios, música con sus partituras y sobre todo espacio, espacio para hacer nuestra la obra y adaptarla a las circunstancias y características de los que vayan a representarlo para crearla de nuevo. Tanto quiere que nos introduzcamos en la representación que nos pide que investiguemos, no sólo sobre la cultura africana, si no sobre las fábulas y que creemos nuestro propio escenario y vestuario.
Falta el disco con la música preparada para la actuación que un día acompañaba al libro, pero no la echaremos de menos, ya que en este libro tenemos todas las claves para representar esta obra.

 

Mi ángel de la guarda:

En este álbum ilustrado vemos cómo el ángel de la guarda cuida y se relaciona con el niño protagonista en su día a día. Las ilustraciones de Mercedes Llimona, tiernas, alegres, poéticas, vitalistas, donde se ve el gusto por los detalles y llenas de información, muestran a unos niños que parecen estar en movimiento, en situaciones cómodas y habituales para ellos. Llimona es una ilustradora coherente con sus propias ideas y valores, propios de la época en la que vivió, y los transmite en sus dibujos donde están muy presentes.

El Gran Zoo. Montena (Pop up)

Pasen y vean!! El Gran Zoo ha llegado a la ciudad!! El orador nos invita a pasar y ver el circo… sin guardas, sin preparación, entras directamente a la acción, crees que al pasar la página te vas a encontrar con los animales enjaulados en un circo bajo el dominio del ser humano y sorprendentemente, te encuentras con unas ilustraciones de corte clásico en las que se representa a los animales en relación a su medio, a otros animales y, en algunas ocasiones, al hombre. Si pasásemos todas las páginas, sin más, nos encontraríamos con un libro en el que las imágenes nos mostrarían a los animales en su hábitat natural y nos permitirían hablar sobre las relaciones entre los distintos animales y su medio.

Pero, lógicamente, la presentación tenía que tener una razón de ser y cuando en las páginas pares tiras de las solapas, se levanta un acuario y jaulas con animales, acompañados por una rima que nos explica lo que estamos viendo. Las representaciones dentro de las jaulas se han preparado con recortables de papel, jugando con la superposición de capas recortadas para crear la sensación de profundidad. Nos encontramos con “fieros” depredadores, “valientes” domadoras que los controlan, “simpáticos” animales que juegan con los visitantes, mundo submarinos…
Las representaciones que vemos no se ajustan al sentimiento generalizado de hoy en día hacia los animales, pero nos pueden valer para hablar de ellas de una forma inversa y reflexiva, sobre cómo ha percibido el ser humano a los animales y la evolución del pensamiento al respecto.

El gran viaje de Bibi de Karim Michaëls

Estamos frente a una serie de 7 libros ilustrados, de los que sólo 2 han sido publicados en España. En ellos encontramos la historia de una niña audaz, curiosa, independiente, generosa, imaginativa, perseverante, práctica, respetuosa con los demás y con el medio ambiente, amante de los animales, orgullosa y viajera… ¿¿A qué personaje de la literatura danesa de plena actualidad te recuerda?? Ambas son curiosas, tienen el mismo sentido de la justicia, no tienen pelos en la lengua, son imaginativas y movidas cual terremoto… ¿No os parece que Bibi se anticipa al personaje de Pippa Mediaslargas de Astrid Lindgren?
La saga de Bibi encandiló a los daneses, y en ella, Michaëllis enseña toda Dinamarca a los niños de un modo ligero, entusiasta y humorístico. Nos encontramos con un relato entre la aventura y la intención educativa de estos textos, propio de la época. Mezclar la voz de la narradora con la de la propia Bibi a través de sus cartas nos acerca más al personaje y su mundo, lo cual, seguro, forma parte del secreto de su éxito.

Los tres cerditos:

¿Quién no conoce este clásico anónimo? ¿Y la primera película de animación de los tres cerditos que hizo Disney? ¿Quién no ha cantado su canción?

“¿Quién teme al lobo feroz,
al lobo, al lobo?
¿Quién teme al lobo feroz?
Tra la la la la-a-a-a-a-a…”

Aquí tenéis el libro que poco después publicó Disney para poder llevar y contar en casa la fábula de los cerditos con las ilustraciones a color.

Teatro de los niños

En este libro nos encontramos con 4 teatrillos en los que se representa una escena breve de 4 cuentos populares (Caperucita Roja, Hansel y Gretel, La santa noche de Navidad y La noche de Reyes). Se han preparado los escenarios con recortables de papel en miniatura, con ilustraciones de aire tradicional, antiguo, jugando con la superposición de capas recortadas para crear la sensación de profundidad.
El libreto de las dos primeras obras se centra en los personajes que aparecen en el escenario, pero interpretan el texto clásico y modifican la historia sorprendiéndonos con finales diferentes de los cuentos. De los dos últimos nos ofrecen una representación visual de ellos, breve y directa. La música es el tercer elemento de este teatro, nos acompaña siempre una orquesta, invitándonos a poner música para celebrar los finales de estas obras.