
05 Nov A propósito de presentarme
A propósito de presentarme, recuerdo cuando hace unos días, un hombre aparecido de entre la rutina, me preguntó por qué ese día no estaba de ánimo para desparramar la chispa con la que me había visto días anteriores. «es que hoy me desperté nuevamente con la noción de no saber quién soy. No se va nunca… y cada tanto es ella quien me despierta a la mañana escoltando el apocalíptico miedo a no saberlo nunca» le dije, casi lamentándome de mí misma. Me miró mientras miraba la calle por donde manejaba con una de esas sonrisas que le quitan peso a cualquier drama y dijo: «Sos las personas que conocés, las relaciones que te componen, sos un pedazo de cada una de las personas que entraron en tu vida. Pensá en tu forma de reírte. No es la misma hoy que hace 3 años atrás, absorbemos constantemente del entorno. Somos los vínculos. Somos un fragmento de todo lo que vimos» Y aunque en un principio me molestó haber escuchado eso, ya que mi mente buscadora de ese idílico sentido de sí mismo completamente puro y transparente, auténtico por separación, se sintió defraudada por el concepto, sé que tiene bastante razón, y lo confirmo en esta presentación, usé un recuerdo ligado a otro ser humano para empezar a hablar de mi persona, lo que soy y lo que no soy. Explicar la esencia que nos compone es una pérdida de tiempo, pero no lo es bordear el núcleo, ir por los costados, es en ese caminito donde nace la más profunda necesidad de expresión y ahí es donde me encuentro con el otro a través de lo que escribo. Escribo para sumergirme en lo eterno, aunque no pueda explicarlo tampoco, traducir en palabras las imágenes que percibo del mundo y ser testigo de cómo éstas son también interiorizadas por otras personas, me lleva a formar parte de la creación de nuevos mundos, es como una forma de nacer cada vez de nuevo. Entender que compartimos todos los mismos procesos y ciclos aunque cada uno a su tiempo, en su espacio y con sus formas, me da el alivio de saber que hay un plan mayor que sostiene nuestros pasos. Más allá y más acá de cualquier explicación, la expresión del arte en todas sus fases nos conecta con la movilizadora tranquilidad de la impermanencia. Escribo para comprender profundamente que soy los otros. Y la empatía es uno de los puentes que más firme sostiene esa noción. Describir momentos y crear imágenes, del día a día y lo cotidiano ayuda a habitar el momento y sobre todo habitarse a uno mismo para desarmar las barreras que nos distancian de la tranquilidad de saber que ya somos lo que estamos buscando. Podría decir donde nací, que me gusta hacer y qué quiero ser cuando sea grande, pero nada de eso es lo que soy. Soy lo que ahora conforma mi presente. Los vínculos son lo que soy porque en ellos me espejo. Pasado y futuro vertiendo sus aguas en el infinito lago del presente. Me llamo Delfina y soy yo porque soy los otros.
Lechuga Cósmica